martes, 8 de marzo de 2016

El verdadero feminismo!!!

 

Hoy día internacional de la mujer quiero compartir mis ideas sobre lo femenino, pues debemos estar orgullosas de ser mujeres y TODO lo que ello implica nos enaltece, no tenemos que cambiar nada en ello

El movimiento feminista históricamete nació con la finalidad de defender los derechos de la mujer, considerándo que el hombre podía hacer cosas que las mujeres no. Con el tiempo este movimiento feminista se ha venido tergiversando por muchos llevándolo al otro extremo que es poner a la mujer por encima del hombre. 

En mi opinión al hacer esto estamos atentando contra la mujer misma. Quienes entienden de atropología saben que en cuanto a personas tanto la mujer como el hombre tienen exactamente los mismos derechos, sin embargo en cuanto a femeninas y masculinos no somos lo mismo, ni ninguno es más que el otro, simplemente uno feminista y otro maculino. 

Hay que entender de diferencias para aprender a defender a la mujer de verdad verdad. Yo creo que deberíamos luchar es por enaltecer el ser mujer y enaltecer el ser hombre... cuando buscamos disminuir a alguno de los dos perdemos todos, pues porque de alguna manera existimos así y nos complementamos. 

Qué significa enaltecer a la mujer? Ser más femenina no significa necesariamente que esta tenga que vestir de morado y rosado todo el tiempo o que su único rol haya el de ser el de madre y esposa... Como el ser masculino tampoco significa que el hombre cumpla con una imagen musculosa, deportista y con dinero. Existen mejores amo de casa hombres que mujeres y constructoras mujeres mejores que constructores hombres...

Hoy en día este "intercambio de roles" es muy común, que al final no es un intercambio, pues en algún sentido todos los hombres han de ser paternales, o sea que han de involucrarse en la crianza de los hijos (lo que nunca está o estuvo bien es la ausencia del padre en la casa)... así como la mujer ha de participar en la vida social, política y laboral ya que ambos aportan en sus modos de ser hombre y mujer grandes cosas en dichos ámbitos. 

Sin embargo el motivo por el cual escribo estas líneas es pues, porque justamente al extremo feminista hay que tenerle el ojo puesto. La inclusión de la mujer en la vida laboral con ausencia plena en la casa no es un punto favorecedor ni para la familia, ni para la sociedad... Pero es que hemos intendado por años querernos igualar al hombre y es que como sociedades no hemos madurado el hecho de que NO somos iguales y no considerarlo es disminuir en este caso a la mujer. 

La mujer tendría que serle reconocido su trabajo en igual medida que al hombre, pero considerando por ejemplo su familia como una prioridad, significando esto no tener que perder su trabajo por ser madre o esposa, como tampoco perder su familia por ser ejecutiva. 

Otro aspecto que deseo recalcar es una cosa que le sucede a muchísimas mujeres por no decir a todas o a la mayoría que es justamente que por el hecho de ser femeninas y no poder eliminar nuestro modo de ser mujer que impacta en todo lo que hacemos... nos sobrecargamos de cosas y queremos controlar que todo se siga haciendo del modo femenino y me refiero específicamente en la casa.

Hemos luchado incansablemnete por lograr que los padres se involucren en las labores del hogar, sin embargo, no hemos madurado el hecho de que ellos por la razón de ser hombres, lo harán de un modo masculino... que no significa necesariamente peor o mejor que el de la mujer... simplemente es un modo masculido que viene dado por el hecho de ser hombres. 

Ahora compartiré unas líneas que complementan mis ideas expuestas en un artículo de María Calvo publicado por lafamilia.info llamado "Los padres no cuidan peor de los hijos, es que las madres quieren que lo hagan como ellas"

El hombre tiene una gran importancia ahora más que en el sustento familiar, en el desarrollo y crianza de los hijos. Hay hombres que son considerados por sus propias mujeres como un estorbo en el cuidado de estos. Lo que hace que se alejen más. Hay una creencia mayoritaria de que los hijos están mejor con las madres porque ellas les atienden mejor. Habría que entender pues que:

    • La presencia de la madre es esencial en su papel de darle cariño, protegerle, cuidarle, educarle... pero al mismo nivel que el padre. Lo que ocurre es que el padre y la madre se dirigen a los hijos de manera distinta por su propia educación, cultura, valores, etc. La mujer es la que, por excelencia, se encarga de controlar el espacio vital del pequeño, su comida, sus amistades, que no le falte nada cuando va al colegio... Las madres tendemos a tener una actitud sustitutiva. Es decir, cuando a un hijo se le cae un tenedor, la madre se lo recoge, pero el padre no. Cuando un niño llega tarde a la ruta del colegio por la mañana, la madre le abrocha los botones de la camisa y le ayuda a ponerse los zapatos, aunque el niño tenga diez años. El padre le anima: «ven, apúrate en abrocharte la chaqueta». El hombre, en definitiva, se decanta por dotarles de mayor autonomía y libertad. De esta forma se fomenta un equilibrio en el desarrollo del niño.
    • ¿Son, en ocasiones, las mujeres muy celosas de la maternidad y no permiten que el padre se desarrolle como tal? Efectivamente. Hay madres que renuncian a trabajar por la tarde, a ir al gimnasio, quedar un día con amigas porque piensan que sus maridos no saben cuidar bien de los hijos. Que no lo harán bien. Sin embargo, sí que saben hacerlo, la cuestión es que no lo hacen como ellas quieren, sino desde su enfoque masculino, con su propio estilo paternal. Las mujeres a veces somos demasiado exigentes y este modelo de madre dominante perjudica al niño porque le desequilibra en su desarrollo.  

Para  concluir podríamos decir: la defensa de la maternidad es también la defensa de la paternidad (la defensa del hombre, es también la defensa de la mujer).


viernes, 4 de marzo de 2016

Cómo fomentar una casa alegre?

 

Hace un tiempito, antes de que Joaquín naciera, los niñitos ya al final de la tarde se comenzaban a alborotar muchísimo, el tema está en que a Pablo le cuesta muchísimo volver a la calma cuando ocurren estos alborotos (corretea sin parar, alza el tono de voz, busca a Héctor para que continúen este tipo de juegos) y en muchos casos entonces se cae, se golpea y el llanto es realmente fuerte... convirtiéndose la situación en una muy difícil de manejar. 

Entonces yo muy cansada con la barriga más el día a día de los tres niñítos, al comentarlo con mi papá, él me decía: explícales a Héctor y Claire, pídeles ayuda, involúcralos en el bien de Pablo. Esto ya lo he hecho varias veces y la verdad es que ellos entienden perfectamente que pueden ayudarlo cuando por ejemplo Pablo les pega, en lugar de pegarle de nuevo, diciéndole Pablo no se pega, no se muerde! Así no se juega!

No ocurre siempre (ojalá fuera así) sin embargo es que ellos también son niños... yo diría son "personas" con lo que al igual que la mamá, imperfectos. Sin embargo estas cosas, en la búsqueda del bien de la familia, siempre me hacen reflexionar en búsqueda de soluciones, experiencias... Lo que sí es cierto es que idealmente las familias deben vivir en un ambiente agradable, un lugar donde contínuamente hay que poner la voluntad en función de lograr un hogar luminoso y alegre!

Pues es cuando ultimamente pienso que esto es tarea de todos, no solo de mamá y papá. Todos conscientemente (quizá sí fomentado por los padres) debemos colaborar para poder lograr un lugar donde reine la paz. Yo particularmente me doy cuenta que Héctor y Claire también pueden hacer mucho para que se logre pues al ser los hermanos mayores, aunque no lo deseen, son ejemplo para Pablo y luego Pablo lo será de Joaquín, con lo cual hay que hacérselos ver y saber. 

Siempre dicen mamá feliz, familia feliz... no hay nada más cierto que esto, sin embargo ni que extraterrestres fuésemos las mamás para estar feliz TODO el tiempo pase lo que pase. Muchas veces me siento mal cuando es más el mal humor que el buen humor que llevo, sin embargo últimamente voy tratándo de que los niñitos también se den cuenta de que de su compartamiento también depende la alegría de mami. 

Cuando un niño se sale de sí mismo para hacerle la vida agradable al otro, entonces estamos colaborando en un mejor ambiente, una mejor familia.... una mejor sociedad. Así que en mi cabeza me repito constantemente, se que trata la vida? no de ser feliz a toda costa (esto sería imposible, no vinimos a vivir una vida cómoda) pero sí se trata de ayudar, de colaborar en hacer más agradable la vida de los demás... si todos nos empeñásemos en esto entonces nuestra vida en consecuencia será más agradable. 

Estamos viviendo una era tan rápida en todo sus sentidos que no estamos dispuestos a esperar nada, cada vez somos más impulsivos y somos menos pacientes cada vez... la televisión, el internet, etc. Hasta a los mismos padres nos ha afectado pues queremos resultados inmediatos para todo, cualquier cosa se busca en google y tienes la respuesta... pero para educar... la impulsividad no sirve. No sirven las estrategias que solucionan de inmediato las cosas, porque suelen ser de esas que gratifican el momento: toma el juguete, toma el chocolate, ve el programa que querías... con tal de calmar ese llanto, esa queja!

Esta forma de educar nos llevará sin querer a vivir un ambiente de corta felicidad, dependemos de que las cosas nos hagan felices. Si el factor externo de felicidad no está, entonces estamos inconformes... difícilmente esa familia vivirá un ambiente de paz. 

Una práctica que puede ayudar a tener un actitud feliz es ser agradecido, dar la gracias constantemente, concientizar las cosas buenas que tenemos y estar agradecido con esto. Si todo el tiempo nos enfocamos en lo que no tenemos, lo que nos hace falta o lo que quisiéramos tener, entonces nuestro estado natural será la queja, la inconformidad... y a nadie le gusta vivir cerca de una persona incomforme, quejosa y poco agradecida. Yo recuerdo una frase que nos decían cuando chiquitos... van "pal" cielo y van llorando! Es que si nos acostumbramos a la queja, sin darnos cuenta nos vamos alejando de la paz, de la alegría.

Esto de dar las gracias entonces es algo que podemos poner en práctica y podemos exigir a los hijos a poner en práctica, así sin tener que hacer tanto esfuerzo en explicar nada, ya estamos colaborándo en el BIEN estar de ellos.

Me encataría seguir reflexionando este tema, sin embargo se los dejo a ustedes... 

 Felíz día!

jueves, 3 de marzo de 2016

Cómo enseñar a tomar decisiones y cómo dar (o no) permisos


Los padres sobreprotectores o dominantes incapacitan a sus hijos para decidir

 
© PublicDomainArchive

Elegir con criterio es lo mejor que puede aprender un hijo. Pero los padres dominantes o sobreprotectores le impiden hacerlo.

Desde que los hijos nacen, la vida del hogar gira en torno a ellos. Cómo formarlos y darles herramientas para vivir mejor en el futuro son inquietudes comunes a los padres. Sin embargo, a menudo olvidan que también es importante enseñarles a decidir en cada momento lo que realmente quieren hacer y lo que es mejor para sí mismos.

Tomar decisiones es una de nuestras tareas más habituales, tanto que a veces lo hacemos casi de forma mecánica. Sin embargo, se trata de un proceso con una técnica propia que debemos conocer bien. De que la dominemos o no, dependerán muchas consecuencias importantes -y otras de poca monta- en nuestra vida, cuya responsabilidad tendremos que asumir.

Por otra parte, si compartimos la opinión de que educar es ayudar a crecer en libertad y responsabilidad, tendremos que ayudar a nuestro hijo a aprender a tomar decisiones. En cambio, son los padres sobreprotectores o dominantes quienes incapacitan a sus hijos para decidir, ya que por miedo a que se equivoquen o sufran o por afán de manejarlos en todo, coartan su libertad de elegir y su responsabilidad para asumir los resultados de esas elecciones.

Decidir es un excelente ejercicio del que un hijo podrá aprender mucho. Le valdrá para estimular algunas de sus capacidades intelectuales fundamentales, como analizar, comparar y valorar distintas opciones. También es oportunidad de probar en carne propia la ventaja de la prudencia.

Un hijo que toma decisiones sentirá que participa activamente, con protagonismo, en el rumbo de su propia vida y eso -en la medida y progresión adecuadas- será el mejor estímulo para crecer en madurez personal. Sobre todo, porque cuando un hijo toma sus primeras decisiones, realiza a la vez sus primeras renuncias. Todos sabemos que muchas rabietas de los niños pequeños se deben a que lo quieren todo: precisamente cuando eligen y asumen la pérdida para sí mismos de lo que no eligieron, es cuando se da uno de los pasos más importantes del crecimiento.

Y si se equivoca… también podrá aprender la inestimable lección de cómo lamentar decisiones pasadas, analizar y buscar la falla y extraer las oportunas conclusiones.

Aunque nuestras decisiones suelen ser a menudo mecánicas, lo cierto es que lo que realizamos es todo un proceso de varias fases.
· Primero: definir el problema u objetivo,
· Segundo: recoger la información que podamos sobre él.
· Tercero: tener claras las alternativas, y lo que sigue a continuación de cada una de éstas.
· Cuarto: llevar a la práctica la decisión.

Por ejemplo, dos hermanos de 13 y 14 años no saben si ir a un paseo con sus padres porque están invitados el mismo día a un cumpleaños. Con esos datos suelen aparecer las posibles opciones -ir, no ir-, que tendrán que someter a una valoración: ¿Qué ventajas e inconvenientes presenta cada opción?

Sopesando el resultado de cada alternativa y su valoración, deberán decidir cuál de ella es más conveniente. Quizás opten por una que, objetivamente, no es la que más les conviene…. pero ahí entramos en el ámbito de la libertad humana. Y los padres deben aprender a respetar esas primeras decisiones sin intervenir y mucho menos decir: ¡te dije!, o ¡yo sabía … !

Pero, tomada la decisión, queda un último paso, que, a menudo, es el más costoso: hay que llevarla a cabo. Siendo consecuente con las decisiones es como los seres humanos demostramos coherencia y responsabilidad.

¿CÓMO ES MI HIJO?

Para orientar a nuestro hijo en la toma de decisiones, no siempre tendremos que potenciar las mismas fases del proceso. Cada hijo es diferente, y diferente ha de ser también la forma en que enseñemos a pensar, valorar, optar… Tendremos que apoyarnos en sus puntos fuertes, al tiempo que fortalecemos los débiles.

De una forma general, es posible establecer cuatro estilos personales:

El impulsivo: primero actúa y luego reflexiona… y se lleva las manos a la cabeza, porque las consecuencias son a menudo negativas, o se contraponen unas a otras. Tendremos que ayudarlo en varios campos de la reflexión: invitándolo a dar razones de su elección antes de actuar, alentándolo para que busque varias opciones entre las que decidir y explicándole cómo puede valorar -incluso hay métodos cuantitativos para ello- sus pro y sus contras.

El indeciso: al contrario que el impulsivo, este hijo reflexiona todo antes de decidir. Tiene tanta aversión al riesgo que puede perder la oportunidad de tomar una decisión. Lo podremos ayudar proponiéndole un límite de tiempo en el que decidir, dándole muchas oportunidades en las que tenga que elegir una opción para crear el hábito, y fortaleciendo la seguridad en sí mismo con las palabras de ánimo.

El rígido: este hijo no se plantea siquiera la necesidad de tomar decisiones, ya que hace siempre las cosas del mismo modo, “porque siempre las he hecho así”. Necesita que le sugiramos nuevas alternativas con mayores ventajas, tendremos que encontrar la manera de hacerle ver el valor de la información previa antes de tomar una decisión, razonarle aquel refrán “rectificar es de sabios”, y hacerle entender que siempre se puede mejorar y sacar lecciones en la vida.

El prudente: probablemente es el niño mejor preparado para tomar decisiones, ya que sabe lo que quiere y cómo lograrlo, arriesgando únicamente lo necesario. Es lento en la reflexión y rápido en la ejecución.

CUANDO LA DECISIÓN ES DE LOS PADRES (PERMISOS DIFÍCILES)

· No permitir preguntas ‘urgentes’: las decisiones apresuradas no siempre son las correctas. Hay que pedir al hijo que dé la mayor cantidad de datos posibles: dónde, cuándo, con quiénes, traslados…
· Tampoco tramitar. El adolescente es impaciente. Tramitarlo dará origen a más presiones y la decisión final podrá responder no al bien del hijo sino al cansancio o, al revés, a querer devolver con un NO la insistencia del hijo.
· No convertir la casa en un “ring”. Siempre -¿quién no?- se ha muñequeado para lograr permisos y no se trata de que usted venga a demostrar ahora que la autoridad paterna siempre vence y aplasta.
· Es a veces el tono y la reacción desmedida de sus padres lo que lleva al adolescente a esconder información o, sencillamente, a mentir. Es básico ganarse la confianza de los hijos.
· Cuando queda un sabor amargo después de una discusión habrá que volver, no para decir “bueno ya, hazlo”, sino para mostrar al hijo cuánto se le quiere y que por eso es que se le ha negado el permiso.
· Evite ponerse a la altura del adolescente con los “No porque No”, portazos, gritos y comparaciones.
· Anime al hijo (a) a comprender los por qué (también de lo que se autoriza) de modo que acepte positivamente la autoridad de sus padres.
· Como siempre, los mejores panoramas pueden ser en la casa y por muy poco dinero: a los jóvenes les sigue gustando conversar, jugar, picotear y bailar. ¡Sea generoso e invítelos a su casa! Así se conoce además, a los amigos de los hijos y su forma de divertirse.

PARA AYUDAR

· Eduquen a su hijo en la toma de decisiones proporcionándole progresivamente campos en los que pueda tomar él las suyas propias. El hábito sólo será posible si le vamos dando oportunidades para desarrollarlo.
· Tengan en cuenta que cada vez que deciden ustedes en algo donde podía haberío hecho él sin consecuencias negativas, están dando un paso atrás en su educación.
· Felicítenlo y dénle ánimos cuando haya ponderado bien las decisiones que tomó, y respétenlas.
· Ayúdenle a pensar y a plantearse preguntas: ¿Qué quieres conseguir? ¿Qué caminos tienes para llegara eso? ¿Qué tiene de bueno y malo cada opción?…
· Y si se equivoca… sean ustedes los primeros en animarlo y ayudarlo a enmendar la situación, recordándole que errar es de humanos.
· Recuerden que deben darle el ejemplo de seguir adelante, ser consecuentes con las propias decisiones y esforzarse en enmendar las meteduras de pata, sin agachar la cabeza ni hacer dramas.
· Sean cautos al darle libertad -a corto, medio y largo plazo-, ateniéndose siempre a su integridad moral y anímenlo a asumir las consecuencias de sus actos, advirtiéndole de ellas a tiempo, pero sin sentenciarlo.
· Exíjanle la realización de lo que haya decidido, para que aprenda a responsabilizarse de sus propias acciones. Por ejemplo, si van de compras y se decide por una ropa cara, tendrá que comprometerse y cumplir su palabra de que la usará con frecuencia y la cuidará especialmente. Pueden ver la posibilidad de que renuncie a otras prendas o caprichos para compensar, en parte, la diferencia de precio.

QUIÉN DECIDE QUÉ COSA

I. Decisiones que deben tomar los padres:
· Formación y objetivos en la educación de los hijos
· Presupuesto familiar
· Normas de convivencia.

II. Decisiones que pueden tomar -juntos- padres e hijos:
· La elección del Instituto o Universidad
· Cambio de domicilio
· Salidas nocturnas
· Estudios complementarios o trabajos de verano.

III. Decisiones que pueden tomar los hijos tras conversar con sus padres:
· Elegir carrera
· Fiestas extraordinarias
· Clases particulares
· Actividades con los amigos.

IV. Decisiones que pueden tomar los hijos informando luego a sus padres:
· Horario de estudio y tiempo libre, deportes
· Salidas diurnas
· Forma de vestir, compras con su mesada o ahorros.

V. Decisiones que pueden tomar los hijos solos:
· Utilización de su ropa y objetos personales
· Actividades cotidianas (esto es bastante amplio, pero dice relación con la intimidad que un hijo de esta edad necesita: cómo tener ordenados sus cajones, sus libros, su ropa; la manera con que enfrenta un malentendido con un amigo, un horario de estudio…).

 Fuente: http://encuentra.com/hijos_y_educacion/las_primeras_decisiones15225/

http://rincondeunamaestra.blogspot.com.es/

Hoy les tengo una recomendación para quienes desean actividades que ayuden a fomentar con sus hijos muchos temas, este que les dejo es para practicar el conteo de los números!!!

 

Las pelucas de Ramón

Un material básico para trabajar los números del 1 al 10 es el que os enseño. Yo lo he visto en varios sitios, me lo encontré en Pinterest y también lo he visto en el blog de Cristina (Plastificando ilusiones ). Visitadlo porque tiene materiales chulísimos. Me he ido a Word y lo he hecho con formas geométricas.

Yo lo he llamado:

"Las pelucas de Ramón"
Es muy útil para comenzar con ABN, pues trabaja los amigos del 10, el conteo, la asociación número-cantidad...
¿Qué le ha ocurrido a Ramón? ¿Ha perdido todos sus pelos?
Podemos trabajarlo de distintas formas. Empezamos con Ramón pelón y le van creciendo los pelos...
O...Si Ramón tenía 5 pelos...Y los va perdiendo... ¿Qué ocurre?

Se pueden trabajar también los complementarios de un número:


fuente: rincondeunamaestra.blogspot.com.es

Leerle un cuento a un niño es más que un simple arrullo!!!

Recibí del preescolar de Pablo este escrito sobre el CUENTO y se los comparto pues fomentar la lectura con el cuento tiene muchísimos beneficios para nuestros hijos.


Contarle cuentos a los niños es un hábito que se quedó en el pasado, allá con nuestros abuelos, una clásica escena que quedó atrapada en el televisor.

Hoy los padres estamos tan saturados de tareas que no nos queda tiempo para nuestros hijos y mucho menos para leerles un cuento antes de dormir.

Cuanto antes entren los libros a formar parte de la vida de un niño, mejor. El hábito lector es imprescindible para realizarse personal y socialmente. De ello dependerá mucho el interés de los padres por poner libros a mano y de dar ejemplo leyendo a su vez.

Leer todas las noches un cuento es más que un simple arrullo, es compartir un momento de afecto y a la vez recibir innumerables beneficios.

A continuación detallaremos los beneficios que nos da la lectura de cuentos a nuestros hijos.

1. Los cuentos estimulan la fantasía, la sensibilidad, la memoria y la expresión.

2. Ayudan a  desarrollar el lenguaje, ampliando  vocabulario, modelos expresivos nuevos y disipando dudas de construcción gramatical, además de despertar el intelecto, aumentando la percepción y la capacidad de comprender.

3. Los niños aprenden a escuchar con atención y a ser pacientes, elementos primordiales para el aprendizaje.

4. Los cuentos mejoran el conocimiento espacio-temporal (dónde y cuándo sucede, qué ocurre antes y qué después…).

5. Fomentan la empatía o capacidad de ponerse en lugar del otro.

6. Transmiten valores como la constancia, la amistad, la modestia, la honestidad, la lealtad, etc.

7. Enseñan a identificar emociones como el miedo, el amor, la frustración, la ira, la envidia o el deseo.

8. Los ayuda a conciliar el sueño.

9. Estrecha los nexos entre padres e hijos.

Veamos una curiosa anécdota…

Albert Einstein cuenta que cierta mamá se le acercó preguntándole: ¿Cómo puedo hacer para que mi hijo sea más inteligente? Einstein, sin tomar tiempo para pensar, respondió: “Léale cuentos de hadas”…. La mamá pensando que se trataba de una broma, retomó la pregunta: ¿ y después de leerles cuentos de hadas que hago? Einstein respondió “Sígale leyendo cuentos de hadas”.

jueves, 25 de febrero de 2016

Por qué algunos matrimonios modernos no estan funcionando!


1. Las parejas se comprometen e invierten mucho tiempo y dinero planeando la ceremonia, pero no hacen casi ningún esfuerzo por prepararse para vivir el matrimonio

Las bodas son un buen negocio: vestidos, programas de TV, el banquete, las revistas, etc. No me malinterpreten, me encantan las bodas, son maravillosas, pero no son el objetivo del matrimonio. He visto a muchas parejas tener una boda de ensueño tan solo para lamentar un horrible matrimonio. La cuestión es que la boda dura un solo día pero el matrimonio debe durar toda la vida. Por lo tanto, asegúrate de planear tu vida para mucho más que solo la fiesta de un día. Puedes encontrar bastante material en línea para orientar a los novios antes de casarse (e incluso es provechoso vivir un retiro para novios).

2. Consideran que el matrimonio es un “contrato” es vez de una “alianza”

Cuando te casas, el Estado clasifica tu unión tan solo como un contrato. Mis dos hermanos abogados me han enseñado que legalmente un “contrato” es un documento que se elabora basado en la falta de confianza entre dos partes, en donde cada quien está preocupado tan solo por proteger sus propios intereses. Por el contrario, Dios creó el matrimonio para ser mucho más que eso, lo creó para ser una Alianza. En una alianza lo que importa, no son los intereses propios, sino los intereses de otra persona. Es un acuerdo desinteresado, eterno, sin salida ni “plan B”. Esta es la única manera en que realmente puede funcionar un matrimonio, pero desafortunadamente nuestro mundo moderno ya no lo considera así.

3. Construyen el matrimonio en sentimientos en vez de basarlo en el compromiso

No hay nada malo en los sentimientos, son una parte muy importante en nuestra vida; pero no fueron hechos para basar en ellos nuestro camino o nuestra vida, debido a que son volubles e inconstantes.

El matrimonio es demasiado importante para basarlo en sentimientos. Por el contrario, debemos construir nuestro matrimonio en el compromiso para resistir esos días en que no sentimos nada. Nuestro mundo moderno adora los sentimientos y es muy fácil renunciar a un matrimonio en el momento en que los sentimientos cambian. Las parejas más fuertes son aquellas que han aprendido que el matrimonio requiere decidir amarse uno al otro incluso en esos días en que es difícil aceptarse o quererse.

4. Consideran que el matrimonio es asociarse y dar un 50-50

El matrimonio claro está, es una asociación. Pero en nuestro mundo moderno, hemos dividido todo en "suyo" y "mío", de una manera muy peligrosa. Cuando visualizamos al matrimonio como un "50-50", siempre estaremos llevando récord de cuanto se recibe y quién se esfuerza más o menos: por lo general nuestro "dar" lo calificamos siempre mejor que el de nuestra pareja. Estaremos tentados a dar menos en la manera en que lo hagamos "parejo". Eso eventualmente lleva a un resentimiento que reemplaza al amor, ya que ninguno quiere dar más de lo que le “corresponde”.

En vez de ver al matrimonio como un “50-50”, considéralo como un 100-100. Da siempre lo mejor de ti mismo el 100% de las veces.

5. Consideran que la felicidad de los hijos debe estar por encima de la salud del matrimonio

Obviamente los hijos son una enorme responsabilidad y debemos hacerlo todo por ellos, pero, nuestro mundo moderno ha considerado equivocadamente, que la felicidad de los hijos debe ser prioridad encima de contar con un matrimonio saludable. No es nuestro trabajo el criar hijos “felices” sino criar adultos responsables. Cuando nos enfocamos solo en su felicidad temporal, acabamos haciéndoles daño a ellos y a nuestro matrimonio al mismo tiempo. Cuando se van, acabamos con un “nido vacío” y un matrimonio igual de vacío.

Uno de los más grandes regalos que puedes dar a tus hijos es la seguridad de crecer en un hogar en donde hay unidad entre mamá y papá, en donde pueden verlos amorosos y comprometidos el uno al otro.

6. Textean más de lo que hablan

Me encanta la tecnología y creo que los teléfonos móviles y las computadoras pueden ser de gran ayuda para mantenernos en contacto, pero, esas mismas herramientas pueden hacer mucho daño y ser un gran obstáculo en la comunicación con nuestro esposo o esposa y otros seres queridos.
Muy frecuentemente podemos estar juntos en un mismo cuarto, pero cada quien en diferentes mundos. Los matrimonios modernos pueden beneficiarse mucho si pasamos menos tiempo con la tecnología y más tiempo personal con los que amamos. Todos podemos obtener gran provecho por escribir menos y dialogar más.

7. Han buscado el sexo y el romance en el exterior

Probablemente esto pueda pisar algunos callos, pero es necesario que se mencione. Uno de los más grandes problemas y que más daño hace a los matrimonios, es el que en este mundo moderno el esposo y la esposa han dejado de conquistarse el uno al otro y han optado por cultivar sus fantasías sexuales y románticas en fuentes externas como la pornografía, literatura erótica y novelas románticas.

Ya lo he mencionado otras veces, la pornografía destruye el sexo y la intimidad en el matrimonio. Sin embargo, el matrimonio moderno puede mejorar instantáneamente si estamos comprometidos a ser físicamente monógamos y mentalmente monógamos también.

8. Piensan que el divorcio resolverá todos los problemas

Hay un mito moderno muy peligroso, de que el divorcio resuelve todos los problemas que tenemos en el matrimonio, pero la realidad es que el divorcio siempre crea más problemas de los que resuelve.

En vez de decidir darse por vencidos en el momento en que surgen las dificultades, vayamos resolviendo los asuntos, creando soluciones, en vez de crear excusas. Luchemos siempre por un “nosotros” en vez de luchar el uno contra el otro.


Fuente: PildorasdeFe.net (Adaptación y traducción al español por Patricia Rocha. Artículo publicado originalmente en Dave Willis´s Blog)

miércoles, 24 de febrero de 2016

hablemosobrefamilia cumplió 2 años



Hoy he querido escribir en ocasión del segundo aniversario de hablemosobrefamilia, y es que hay proyectos en la vida a los que uno le agarra cariño y en mi caso apartando mi principal proyecto de vida, que sin duda es mi familia, este blog ya se ha posicionado en algún pedazo de mi corazón. Empezando porque de uno u otro modo me recuerda a mis abuelos, en particular a mi abuelo Luis que fue días después de su ida al cielo que tuve la iniciativa de escribir... escribir en favor de la familia y el matrimonio para compartir un poco esa suerte de educación que he tenido gracias a Dios, mis padres, abuelos... 
Y por otro lado, pues porque gracias a hablemosobrefamilia me invitaron a otro proyecto súper emocionante para promover el matrimonio de un hombre y una mujer para toda la vida con Canavox. 
Todos bien saben que la familia es una ardua tarea, pero así como a veces pareciera ser lo más difícil y retador, también lo es de importante. Con lo cual compartir ideas, experiencias, artículos, etc del interés de la familia me ayuda a mantener el foco y "apretar" para cuando las cosas se complican seguir el camino tratando de hacerlo lo mejor que se pueda. 
Algo que he aprendido al ser madre y esposa es que hay mucha gente por ahí dando lo mejor de sí para sacar adelante a sus familias, con lo cual uno se hace más comprensivo con los demás (pero más importante aún) con uno mismo. 
Cuando tuve a Héctor mi primer hijo, quería que todo fuera "perfecto" y resulta que nada es perfecto, empezando porque tanto los hijos como nosotros los padres somos seres humanos y el ser humano está lejos de ser perfecto. Eso me hacía frustrarme cuando algo se me salía de mis ideales... y es que si hay algo que es dinámico cambia y te saca de tu planificación son los hijos y la vida de padres. No es que todavía no luche en contra de esa llamada perfección, es que soy tan terca, que hoy día con cuatro hijos todavía me pasan cosas que cuando las pienso me digo, recuerda que no eres perfecta ni ellos perfectos. 
Sin embargo, al reconocer las imperfecciones a uno le entran más ganas de aprender para poder ayudarles a ser buenas personas, sociales y virtuosas. 
Algo maravilloso en esta vida de padres es aprender que en las dificultades nos fortalecemos y que los esposos se apoyan el uno al otro cuando más lo necesite y en ese sentido las cargas se hacen más ligeras. Por eso es que la base de la familia son los esposos. Qué importante que se quieran y aprendan a quererse. Cuando se ponen los medios es ahí cuando PapaDios termina de hacer el trabajo guiándoles sin que se sepa. 
Dicen que los segundos aniversarios se celebran con igual o mayor emoción, pues como dicen es más importante poner las ultimas piedras en uno solo de los proyectos que muchas primeras piedras de varios proyectos, con lo cual ahora digo: las segundas, terceras  o cuartas piedras son importantísimas porque van haciendo camino.
Finalmente gracias a todos ustedes que se toman el tiempo de leerme cuando posteo (pues aunque me gustaría hacerlo más seguido, se que podrían imaginar que con cuatro chamos chiquitos el tiempo que saco para escribir no me sobra jaja) porque con sus likes y comentarios aquí y por la calle me motivan a seguir :)
Me despido por ahora, nos seguimos viendo...